miércoles, 4 de marzo de 2015

Llegaste, Como brisa de mar, Como sol en mi oscuridad. Llegaste, Como susurro, Como caricia, Como suave melodia. Llegaste, Entraste en mi mente Y la vida comenzó a brotar, Me pusiste en presente, Porque llegaste En mi oscuridad Y la luz se hizo de repente.
Soplame tu sonrisa
para que alegre mi cara,
disparame un beso
para que termine este dolor.

Hazme cancion,
susurrame tu melodia
calma mi corazon,
instalate en mi vida.

Deja que me hunda en tu mirada
que navegue en tu mar,
saca de mi esta locura
tan solo con tu mirar.

Deja que bucee en ti,
que me adentre en tu soñar,
date cuenta que estoy aqui
no me vallas a olvidar.

Sonrieme con tu alma,
besame con tus palabras,
despiertame cada mañana

lunes, 12 de abril de 2010

Necesidad

¡Buenos días!,
perdona si te despierto,
pero sentía necesidad
de saber que estabas bien,
sentía la necesidad
de comprobar que habías
pasado buena noche
y todo estaba tranquilo.
Quizás este cruzando una linea
y no quisiera molestar,
pero creeme si te digo
que siento necesidad,
de verte y saber que estas bien.
Ayer apenas pude contenerme
las ganas de abrazarte
al verte llorar,
pero no quise traspasar
esa linea tan delgada
por miedo a estropear
algo que no es realidad.
Espero que me puedas perdonar,
pero creeme si te digo
que ya siento necesidad,
necesidad de verte,
de saberte bien,
necesidad por ver
tu cara otra vez,
por oír tu voz,
necesidad de ti.
Espero que sepas perdonar
mi insolencia en este momento,
pero no puedo evitar
sentir lo que siento,
no puedo dejar
de sentir esta necesidad,
necesidad de ti,
de tu imagen,
de tu voz.
Siento necesidad
de hundirme en tus palabras,
de llenarme con tus miradas,
de nadar en tus lágrimas.
Siento necesidad
de ver tu sonrisa,
de oler tu perfume...
Espero que sepas perdonar
si te digo que siento necesidad
de llenar mis sentidos
con tu aroma,
de rozar tu piel
y dejarme caer
en ese abismo
de sueños incumplidos,
porque lo cierto
es que siento
necesidad de ti.

domingo, 14 de febrero de 2010

¿lo sientes?

Tu susurro es como la brisa,
es la dulce melodia del mar,
es cancion en mi oido.
Tu sonrisa es el amanecer,
la luz de mi vida,
mi motivo para enloquecer.
Tu mirada...,
es como petalos de flor,
suave, hermosa.
Tu cuerpo es mi pecado,
en el pierdo la razon,
con el me vuelvo descarado.
Nada mas bello que el reflejo
de mis ojos en tu pupila,
nada mas hermoso
que el susurro de tu corazon.
Nada mas tierno
que el roce de tus labios,
nada mas cierto que mi amor.
Mirame a los ojos,
escucha lo que dicen,
acercate a mi pecho,
escucha mi cancion de amor.

jueves, 4 de febrero de 2010

Lagrimas

La mano izquierda apretaba fuertemente su cuerpo contra la encimera, los dedos apretaban contra ella clavandosele, haciendo arrugarse el vestido. Los ojos firmes en ella, sin pestañear, sin apartar la vista ni por un segundo. La mano derecha asía firmemente un gran cuchillo, resplandeciente, impoluto, casi majestuoso. Un brillo señorial y un porte imponente. Se podía adivinar un filo digno de una hoja de afeitar.
Comenzo elevando el gran cuchillo hasta la altura de su cabeza y con un rápido movimiento, lo bajo hacia ella, parando a escasos centímetros. La miro y acaricio su ropa con el lomo del cuchillo, deslizandolo suavemente. El lomo dejo paso a ala punto y con hábil movimiento, como si de un cirujano se tratara fue despojándola poco a poco de aquel traje, rasgando pequeñas porciones, para ir, lentamente, dejándola sin su atuendo, dejándola desprovista de aquella pequeña parte que aun la unía a la dignidad.
Sin apartar el cuchillo de su piel, la hizo girar, miraba atentamente, como si la estudiara, como si estuviera buscando el mejor lugar para comenzar con aquella macabra tarea que tenia encomendada. Miraba cada milímetro de su piel, mientras su mano izquierda acariciaba aquella suavidad; disfrutaba con su tacto, le gustaba tocarla, recorrer con los dedos aquella superficie tan peculiar, lisa, agradable al tacto, pero a la vez fría, húmeda, como muerta. Sin duda era algo provocado por la situación.
El cuchillo jugueteaba en su mano, como si estuviera buscando una escusa par no hacerlo. Pasaba una y otra vez rozando su piel, haciendo pequeños arañazos, como dibujando un patrón para seguirlo.
Respiro profundamente y una lágrima rodó hasta la nariz, acaricio sus pliegues y continuo viaje hasta sus labios. Saboreo lentamente esa salada sensacion.
Paso el cuchillo sobre ella, ahora el filo se oprimía contra su piel suave, blanquecina, moribunda. Presiona un poco, haciendo una pequeña incisión en el cuerpo y el liquido comenzo lentamente un comino descendente, hacia la madera de la mesa sobre la que estaba apoyada.
Ni un lamento, ni un grito, ni un solo sonido salia de ella, mientras el seguía hundiendo el cuchillo en su cuerpo. Poco a poco una legión de lágrimas invadieron sus ojos, intentando parar aquella macabra tarea, cegándolo para impedir que continuara con su propósito.
El cuchillo continuaba descendiendo, seccionando lentamente su cuerpo. El muchacho seguía presionando el cuchillo, los dedos blancos de la presión, los ojos encharcados y aquella borrosa figura sobre la mesa, rodeada de aquella sustancia liquida. Ahora su cuerpo permanecía inerte, seccionado en dos partes. El la miraba fijamente, el cuchillo sobre la tabla y las manos a los lados, sujetando el peso de su cuerpo, que permanecía inmovil, observando lo que acababa de hacer.
Con la mano derecha volvió a coger el cuchillo, mientras con la izquierda agarraba parte de ella, la volvió hacia la madera y de nuevo puso el cuchillo sobre su cuerpo, entonces escucho una voz...
- ¿que haces?
- ¡estoy cortando la cebolla!

jueves, 28 de enero de 2010

Candela

Lágrima en mi ojo,
aliento en mi.
Latido e mi corazón,
el color en mi vida,
de mi vida la razón.
Arcoiris de cariño
que despliegas al despertar,
melodía en mi oído.
En mi vida eres religión
y en mi pecho tu altar.
Te miro
en encharco mi paisaje.
Te oigo
y el susurro se hace canción.
Eres mi hoguera;
la que me da la vida;
mi tesoro;
sin ti, me ahogo.
Eres mi regalo de reyes
¿Que mas se puede pedir?.
Lo mejor de mi vida
eso es así,
¡que quieres!
Cada vez que te miro
me siento afortunado,
eres mi recompensa
y eso es un alago.
¿Que hice yo?
¿A quien he agradado
para recibir semejante regalo?
Llegastes un tres de enero
y tu llanto se me hizo canción,
tu imagen rayo de luz
y al mirarte..., se paro mi corazón.
Me sonreíste
y de nuevo latió.
Ya nunca podría dejar
de ser así.
Tus ojos aletearon en mi
tu sonrisa me ilumino
y tus manitas
me pellizcaron el corazón.
A el te quedastes agarrada,
cada vez que te alejas
sacas jirones de amor,
que curas cuando llegas.
Mi niña Candela,
¡¡mi única razón!!

lunes, 25 de enero de 2010

Mirame

Si el mar rompiera en mi
con tanta fuerza como te añoro,
desaparecería en un suspiro.
En un soplo de tu ausencia
perdería la consciencia.
Volaría sobre ti,
cantaría como la lluvia
mi canción de soledad,
si en mi pupila tu imagen
no volviera a estar.
Mi aliento moriría
en tu piel cálida,
tras acariciar
esa dulzura salada.
Llena mi imagen tu sol,
abanicame con tus ojos,
descubreme tu temor.
Besa mi alma
y susurra en mi mente,
que siempre estarás presente
en mi canción.
Toca mi imagen
con tus dedos,
colorea mi vida
convirtamonos en abuelos,
acompañame en la vida.
Adorna mis segundos
con tu susurro matinal,
adorname por completo,
besame al despertar.
Se en mi
como yo mismo
sientete como te siento
regalame tu ultimo aliento.
No te mueras sin mi
que ya no vivo,
mas si no puedo beber tu miel,
ya no me siento
y ni siquiera tengo sed.
Regalarme otro segundo
de tu ventanal abierto,
aleteare tu mirar
para que pueda volver a soñar
que me caigo dentro.
Regalaré esta vida que no tengo.
vuelveme a mirar.